dimarts, 29 d’octubre del 2013

Dos perdedores que cabalgan libres sobre el tablero de ajedrez o sobre una llanura inexpugnable Dos cómplices del hedoné Uno vacío y el otro lleno Uno aprendiz y el otro maestro Dos vagabundos que llenan sus barrigas de vino en un banco cualquiera de Coney Island Y sin conocerse y sin mirarse y sin hablar se conocen y se miran y hablan. Dos viejos homosexuales que se pelean como gallinas y luego se abrazan entre lágrimas como huérfanos desvalidos Dos violinistas que pierden el tempo y la partitura y que, poseídos por un arrebato de pasión, tocan a ciegas las cuerdas en un vals Dos cinéfilos compartiendo cultura en un café Dos melómanos estremeciéndose con un solo de saxofón Dos ladronzuelos huyendo de la horca, dos nobles decadentes y arruinados aunque elegantes Dos gatos callejeros sin rumbo ni hogar, Dos borrachos que acaban en los diques del puerto Tumbados en el suelo oyendo el murmullo del mar y el atronador sonido del barco al partir Todo eso somos tú y yo

dijous, 12 de setembre del 2013

VOID

El barco desasió sus largos anclajes con un ruido sordo una mota de polvo entró en mis pupilas y cuando al fín pude abrir los ojos el barco se alejaba ya, como un espejismo de muerte. Contemplaba como la nave huía de mí con todos mis recuerdos valiosos esparcidos por la cubierta y todas las lágrimas aún por derramar y las velas tintadas de negro por toda la ponzoña que se resiste en mi interior y la playa quedó asolada y vacía como yo y yo sentía una devastadora a la par que extraña fuerza, casi espiritual que, como si de una estrecha cuerda se tratase, empujaba mi cuerpo hacia las olas del mar, arrastraba mi alma bañada en culpabilidad. Un sentimiento indeterminado fluye por las corrientes algo que nunca antes había sentido aunque, como soñadora, había percibido. He pasado un largo tiempo rezando lamentándome, pidiendo a gritos que la cuerda intangible que me sostiene en tierra me lleve a alta mar y me conduzca a ciegas, flotando en aguas serenas a su navío extraviado, a un pequeño espíritu de niño encerrado en el cuerpo de un anciano. Se escucha en la lejanía un grito desolador que aúlla y ladra en su sed de vivir de agotar todo lo que unas manos puedan atrapar, que habiéndose perdido en la tempestad de la senectud quiera volver a sentirse insignificante y dichoso como un muchacho moreno y de rasgos pícaros corriendo y saltando por un árido campo siciliano. Y yo, hechizada por un espectro desconocido, sigo a nado la distancia inescrutable que algún día me llevará a sus brazos. Porque aquél niño de zapatos blancos y orejas puntiagudas sigue encerrado en un cuerpo viejo y suave y aún puede verse su infantil reflejo en unos ojos brillantes y enrojecidos, y a mí me consume la certeza de ser tan joven y estar tan vacía y carente de vida.

divendres, 3 de maig del 2013

Es admirable la constancia del gusano al devorar un cuerpo, Como también la del perro royendo un hueso, Y la del pensamiento carcomiendo el cerebro. El anochecer mediterráneo despliega sus maravillas sobre los pueblos costeños y en primavera ya nos embarga un ensueño veraniego, cuando las calles se llenan de gente tranquila que disfruta de la brisa que precede la noche, refrescante y llena de aromas de mar. Las olas dormidas buscan la arena a ciegas,y la playa pronto se puebla de gentes ávidas de sol. Aún en plena tormenta se puede escuchar el silbido del viento , que viene del horizonte lejano y esparce en nuestro hogar nuevos corrientes. Y siempre hay algo que recuerda a despedidas, algo vetusto y añejo, que se adhiere a los huesos y vaga en una nube de polvo, y tiñe los paisajes de color azul oscuro. La melancolía merodea en cada calle, se percibe en las flores de los balcones, en las sombras de las farolas y en el aullido lejano de un perro, y mis recuerdos se pierden de nuevo en mis noches. El blanco de las fachadas de las casas, las baldosas rojas de las calles, las terrazas de los bares y la música que resopla en el túnel de mis preciados fragmentos de tiempo. Y qué triste es saber que si algo hay que evocar ya no volverá. Hallarse separado a contra voluntad... La nostalgia emborracha demasiado.
Resulta complicado aprender a convivir con la inercia. A veces, uno siente como si algo oprimiese algo. Urge en nuestro cuerpo la necesidad de romper con el lento paso de los días, que son como copias de un destino que nunca quisimos nuestro. La parte en la que más sufrimiento se da queda por llegar, cuando de repente te das cuenta de que la monotonía domina por completo tu existencia, tanto que aletarga los sentidos, enerva tu ira. No es ningún secreto. No se puede avanzar en la rayuela de la vida con los pies atados y el sabor perdido. * La visión encuentra la luz de la mañana cuando un par de ojos abren las pestañas como dos puertas hacia un nuevo comienzo y nada parece más bonito y brillante que dos pupilas absorbiendo la calidez del día. Fue hermoso levantarse sin letargo y apoyar los pies en el desnudo suelo sin sentir frío. Un gatito se retuerce bañado en luz en su pequeño cuerpo fluyen mis alegrías y mis miedos y puedo ver el abismo de un sueño eterno en la tonalidad de su pelo. Apoyada en la pared como un vigilante de algo muy preciado, de un tesoro atemporal, un vívido y palpitante pedazo de cielo, que permanece unido a mí como la extensión de mi brazo. Un animalito feliz por tomar el sol... me hace pensar en lo fácil que es soñar y en lo frágiles que somos.

divendres, 8 de març del 2013

diumenge, 24 de febrer del 2013

...Y hoy quisiera renacer en la calavera que Bowie besó.

diumenge, 10 de febrer del 2013

AFTER_________ALL*

Viva pero en trance dispongo a desvelar recuerdos de un ayer demasiado lejano Cobijada por l a nostalgia en mi mundo de humo humilde perdedora reacia de mentiras canto palabras que provienen del pozo donde fluctuan mis dudas Tímido lamento que se hace más fuerte y lucha por sus remordimientos débil eco al que yo respondo: No te vayas, no marches lejos hacia donde mi mano no llega ni alcanza. Porque entonces nadie oiría tu feroz grito, tu eterna queja a un mundo enterrado en trincheras, muerto. Tu batalla llega a los confines del ciego y cuando dicha estrella explote, rezarán los ateos y se alzarán los muertos, pues el infierno no está preparado para tanta guerra. Canto yo mi nana a un arcángel descarriado pues nunca fue domado su instinto desbocado Canto yo a un sueño más no desvanece y no nos puede dejar. Y cada noche desvelada baja una perla por mi cara una plegaria olvidada para que el sueño proteja mi nana de invierno.