dissabte, 27 de maig del 2017

Se me antojó estadio de una vigilia extraña Más no fue así Con mis ojos abiertos la vi En el asfalto caliente sangraba, Aquella víbora jaspeada escupía sangre. Sus fauces abiertas, su lengua sonando Cual silbido de un viento funesto Retorciendose salió a mi paso Cortando mi camino en dos pedazos. Del matojo que fue su hogar emergió Herida y furiosa. Yo dejé un sabor a rueda y hierro Y ella su sangre goteando en la carretera. Vi el sol quemando mis retinas En el costoso ascenso de sinuosas curvas Y en el descenso rapaz una paloma muerta se mostró ante mí Un pequeño cuerpo yaciente Acariciado por brisa y luz de bosque... Símbolos que desvelaron La pureza marchita de mis venas Y un dolor que no cesa El devaneo de la vida El trato con el prójimo Se me antoja tormento En mis firmes convicciones Una lágrima voló Y nunca se secó.

dimarts, 11 d’abril del 2017

Hoy la luna escamó mi presencia en este mundo Ceñida prenda de terciopelo azulado Que tinta lágrimas de argento en la pálida porcelana. De la ansiedad del asfalto emerge un lamento Maullido seco y hostil en el viento Sudor y sangre escarlata Surcando ríos de bandas sonoras Y baches y dunas de grisaceo pavimento. Contraste de frágiles amapolas y rudos cardos malva en las recurvadas cunetas Desazón brotando en un pecho revuelto, En mi corazón abierto. Y la luna tan sincera acariciando mis metas Mi causa y mi recaída Espacio de rabia y duda. Despacio en el destino de un alma quemada Por las partes más hermosas del infierno y del misterio De las ráfagas nubladas del tiempo Que se sucede en su caudal cienagoso Pero tan verdadero como que mis pies Rozando tierra andan sin marcar sus huellas.

dissabte, 11 de març del 2017

Estoy tan sola en este tormento de mundo. Yo creía haber encontrado nido en unos brazos que cristalizaran un pecado cálido y incondicional A lo sumo recibo la punzante certeza del error Tu frialdad hiela mis huesos Tus manos son vacías corrientes de humo Mi cuerpo sigue tiritando Siento un hondo penar que sabe a hierro candente Me convertí en deseo una noche de invierno Y su fluido baile ha desembocado por un pobre desague, vertido en el miedo del nada. Quise ser rosa y espina a la vez Quise ser orquídea única Para volver a descifrar el simbolismo de la luna Que me grita y resolla una verdad que escama Mi sueño de amor está deshecho Se cierne en mi una horrible maldición La de ser una pobre ilusa Que se creyó querida Que fantaseó con blancas flores En una íntima y sellada ceremonia Que pensó ser el vaso que contiene un alma Y despertó estrellada contra el duro asfalto Yo, que alardeo de tener los pies en la tierra He vivido estos tres meses de pura irrealidad Me merezco esta soledad Y curtirme en cuero de puro hielo Pues a pesar de mil lágrimas que derrame No encontraré la causa y efecto de mi sonrisa rota. Nunca te culparé por ello, Fui yo, que creí ser pájaro Olvidando ser guijarro.

dilluns, 27 de febrer del 2017

Sino fatuo, que has sembrado en mí savia nueva. Crece en mi rosal enredado un injerto espinoso, flor de té sobre vieja rama. Siento circular un caudaloso torrente en mi sangre, más rojiza, y mis venas más tortuosas, caminos enterrados en lo más profundo del abismo de mi ser. Mi mirada, rapaz, halcón que danza libre en el silbido del viento, altas cumbres plateadas y acantilados de vértigo, caída libre de mis sentimientos. Sinuoso es el cuerpo, esbelto y felino, y sus pasos audaces, de valentía romana y antigua. Es el almendro y el cerezo y su efímera belleza, la pasiflora que cierra de noche sus compuertas, vientre retorcido, mente despierta, puro nervio, pura raza. Este amor es tan doloroso como definitivo, su intensidad medra mis fuerzas y las alimenta, despecho del querer, hondo penar de una historia pura como el diamante más pulido, peligro resuena en las fauces de la carretera. Es verdadero y frágil. Es demasiado auténtico. Me entristece el llanto. La dificultad. Los baches en el camino. Es jodidamente hermoso... y mi corazón desconfía. Y mi alma muere por volar a su lado. Cree que no siente lo mismo, que es imposible. Que cederá la mala suerte y despuntará el mal augurio. Quedaré triste y vacía, descompuesta en mil pedazos cual muñeca de trapo para la eternidad, y el fin errante de mis días en soledad. Pero mi fe sale cada día como el sol... AMO CON EL ÚLTIMO ALIENTO, CON LOS RESTOS DE MI ENERGÍA, se tensa la cuerda floja surcando el destino...y la vida me parece a lo sumo tan hermosa...y la tormenta nunca cesó. Es mi sueño...Cándido dolor, placer despiadado, tierno y cruel. Maquiavelicamente seguimos, la vuelta atrás no entra en mi vocabulario, cuando amo, soy sombra que irradia, miel y amargura. La tierra recavó los surcos de esta enmienda y nos encontramos los dos... nunca podré olvidar que casi rozé la perfección con dedos llenos de heridas. Y de mi interior salen tus huellas para dibujar en mi espalda trazos de luz y color malva. Encierrame en tu despertar, seré tu balsa, Caronte nunca cobrará su deuda si a mi lado tu te meces...sagrado amor, y definitivo, llora mi ilusión a escondidas temiendo que castillos de arena desfallezcan, aún con la insondable certeza del motor rugiendo. Yo no me echo atrás.

dimecres, 12 d’octubre del 2016

El sueño de la razón produce monstruos... F.G Per un efímer instant Vaig ser nimfa, Nimfa per un dia. Els fets, les conseqüències Han forjat un niu d'aranya riu endins I l'aigua es desdiu per socavar batecs i sospirs La cadència del motor s'esgota en un dia sense matissos La vida rogeix imparable i jo resto quieta a l'avern de la carretera Els brillants insectes excaven un túnel i ja res vola...trenquen ales. L'esperança em manté surant... La catabòlica acció preveu el mal auguri. Tot és negre ja, La plata que irrisava És ara l'ausència d'aquell vis a vis anhelat. Força....

diumenge, 31 de juliol del 2016

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13 de enero de 1970. Los astros danzaron en clave un ancestral rito de cuna el salitre y el viento del norte forjaron las condiciones. El susurrante lamento de la rítmica del oleaje concentraba el unguento del fatuo destino en un vientre contorsionado por el dolor surgió un cristal de diamante en pedazos rotos. La fragilidad del bello colibrí y la voraz hambruna del halcón impregnaron la noche y aquél día que lejano resuena ya en las cuerdas del tiempo... Un coloso desencajado un arcángel del infierno o un mártir conocedor del filo del destello y las angostas y oscuras cimas que aguardan al viajante viajante de la cuna a la tumba del apocalíptico caos del suelo al hangar del alma en el blanco cielo cuando en sus ascensos al Olimpo regido por los latidos de sus venas fijaba su mirada en un punto muerto poseído por mitos y leyendas creía eterno aquél momento de saciedad de dudas y desvelada fatiga sin apenas volver la cabeza el espectro de sí mismo volando nunca había retorno si domabas la tormenta. De piratas y leyendas...

diumenge, 28 de juny del 2015

Tanto tiempo permanecí flotando en el mar muerto que olvidé remojar la pluma en el tintero. Mis ojos, cegados por el brillo dorado del sol son mis dos fieles testigos, mi retratista condición queda saciada con su atino... Por un momento, la calma se percibe con tanta claridad que sus bálsamos bañan mis huesos con cálido sosiego. Me dejo llevar... girando entre peñones y desfiladeros recortados por una capa de torcidas pinedas. Sereno oleaje, caricias para mi barca... Una libertad estrechamente vinculada con el viento que me rodea, meciéndome en la lejanía de unas playas de piedra y soledad cristalina... Y en algún puerto mi ancla invisible ato cuando mi cuerpo quiere descansar. Empujo con todas mis fuerzas y emerjo de mi casa navegante, cuando una ola quiere volcarme, salto por sus crestas, mis músculos tensos cual cuerda de un arco guían mi rumbo de intensos virajes y vuelvo a dominar la paz de mi tormenta. Paisaje y ser se unen en un vetusto ritual de aguas frías y oscuras. ------------------------------------------------------------ Agarré la cruz que colgaba de mi cuello y la estreché en mi puño hasta que mis nudillos crujieron. Su luz traspasó todas las paredes... y mis ojos se elevaron por la bóveda en la blancura del cielo. Mi dolor quedó mezclado con un reencuentro con la religiosidad y un respeto tan profundo que astillaba mi corazón. También hubo una humillación secreta que a mí me gritaba a voces en bocas y manos, susurros y lamentos. Mi amor no basta para conciliar un alma herida; su precio perdió el mejor postor cuando entre coronas de lirios secaba sus lágrimas y deshacía maldiciones antaño escupidas. Ahora mismo, somos dos personas distintas...