dissabte, 26 d’abril del 2014

La pesadez de verse desplazado La sensación de llevar una piedra en el estómago que no permite la incorporación a la vida mundana. Más en sueños yo vi la guadaña diseccionando capas de piel como quien deshoja una rosa y también pude ver una mano diminuta hurgando en el blanco vientre Y esos dedos tan lisos sin una sola marca, sin mancha ni desgarro sacan de mis entrañas un torrente de mariposas.

diumenge, 9 de març del 2014

Adiós, adiós. Despedidas que resuenan en mi corazón. Ya nos veremos, por las calles o por los bares Quizá nuestros ojos vuelvan a mirarse; yo desviaré la vista y andaré taciturna y débil como un animal herido por un tiempo. Me juro no volver a buscar jamás el sabor de tu piel con ansia de niño, no volver a confiar mi cabeza en tus brazos. Quiero arrancar una a una las flores de tu recuerdo, y esparcer sus pétalos en el frío vendaval. La lluvia vendrá con la ausencia, y mi pena de lágrimas ácidas danzará con el filo del olvido. He estado ciega, evitando una verdad que desde el inicio conocía. Lo hice por querer dejarme llevar por un corriente de ilusoria libertad y por no frenar esta impetuosa pasión que el ser tiene por consumir todo vestigio de belleza que presiente. Sé que merezco un castigo y que en la encrucijada escojeré el sendero del recluso. Con manos trémulas desataré este nudo de equivocaciones que cuelga de mi cuello en forma de cadena plateada. Hasta nunca, palabras que mis labios susurran y un escalofrío recorre mi cuerpo, cansado del desazón que le doy por alimento.

dimarts, 4 de febrer del 2014

En mi espalda descansa el vaivén de tu pecho y tu respiración marca el ritmo del temblar de mi cuerpo. Siento tu pecho a través de mi piel, y así llegan a mis oídos los ecos de tu corazón. Latidos que dan vida a los surcos de mis venas. Y qué frágil es el instante y qué perecedero fruto del ímpetu y de la duda, diente de león que con un soplo se desvanece. J.Birkin/S.Gainsbourg

dimecres, 29 de gener del 2014

El culto de la luna llega a mis entrañas, y de ellas se desprende la sangre mientras a lo alto ella brilla inundando mis pensamientos de cenizas y promesas rotas. Mis labios beben de lágrimas silenciadas y mis dedos han tejido una telaraña. Manos que tiemblan en una búsqueda incierta de agua, espejos y sueños. En el bosque de las dudas los senderos se pierden en la hondura del sentimiento... Y la hoguera es cálida y las fieras duermen, y el silencio fluye por mi cuerpo en un momento de claridad. El susurro de la noche con su brisa me acaricia, viaje errático que al amanecer de mi se despide como si fuera un delirio o mera fantasía. Porque a veces creo que no sé qué es sueño y qué verdad, si durmiendo también vivimos o todo termina al despertar, si se puede soñar despierto o dormir sin soñar.

dimecres, 8 de gener del 2014

Un violín rasgado emana hermosos quejidos de sus vibrantes cuerdas, danza de vértigo que desgarra el fino velo de una noche embrujada. La pálida luna ejerce su influjo sobre los animales salvajes que acechan en las sombras de los caminos. El peligro rezuma en el rumbo del gélido viento se respira el aire a tajo de cuchillo se percibe en el reflejo de los charcos de agua una extraña sensación. Lentamente sentir el paso de los días dejar huella en los ríos de mis venas el tiempo ha tomado un sendero desviado y me he dejado llevar en su corriente. Un frenesí de vida escondido en cada cajón, en cada página de una carta, en cada letra de una canción. El fantasioso delirio de un soñador realizado en engranajes de su mente que por sorpresa es trasladado a la realidad. Ya sea por fortuna o por destino por el azar o el transcurso del ineludible sino, hay instantes de belleza que mi alma han embrujado. Hay espectros y esencias que en mi interior resuenan, que permanecen grabados con la tinta del recuerdo. La turbación de la existencia, que es siempre intensa, ha saciado ya mi sed, aún así siguen sus garras buscando mi piel. Es tan preciado el vívido sentimiento que la razón pierde ante la determinación del momento. Tener la certeza de que el mundo posee una luz que irradia cual proyector nuestros deseos y en singulares ocasiones su cristalina fragilidad se posa en nuestras manos. Y de repente hay un singular detalle en las notas de tu historia, un mar de blancas velas que iluminan tus ojos cerrados. El agua esparce los pétalos de una rosa deshojada dibujando encarnadas siluetas, son fragmentos de escarcha y rocío dispersos por el curso de mi universo. Son crisálidas con espinas y miradas que nublan el espíritu, estados de gloria y baches de sufrimiento. Heridas que no sangran y se sanan a golpes, frías caricias que invisibles muros derriban. Un ensueño diferente que se ha adueñado de mí, y sus figuras representan ritos ancestrales en la oscuridad.

dilluns, 18 de novembre del 2013

Hoy es el último día La lluvia ha barrido mi ilusión Las calles están desiertas y las plantas se ahogan en los balcones. Hay pequeños segundos de vida aprisionados en objetos como un pájaro de hierro y un ramo de flores secas. El tiempo avanza, recurrente sobre las figurillas de porcelana el brazo de la muchacha, roto y la pintura, desgastada por haberse olvidado en un cajón. El mar emite su llamada cavernosa y ella acude puntual a su cita con el horizonte su mano anillada y blanca se despide de mí en un susurro siempre atenta y compasiva, su bondad desaparece entre la bruma y la lluvia. Otro año pasará sin que yo la olvide jamás porque su yugo me ata en un espectro de amistad que alimenta con su abrazo a mi empobrecida voluntad. La lejanía la engullirá en la tempestad de la noche y de nuevo sentiré como la tristeza me envuelve por cada milla que se aleja. Una tristeza demasiado conocida, que a veces se resiente y huye y no quiere volver a verla pero ella vuelve, y lleva pan y agua a mi prisión de cristal. Y un fresco soplo de vida se filtra en la neblina, y vuelvo a olvidar que no es más que una visita esporádica, y que su sonrisa no es mía, que es compartida. Dos, tres años han pasado ya y yo la esperaré sin saber bien por qué.

dimarts, 29 d’octubre del 2013

Dos perdedores que cabalgan libres sobre el tablero de ajedrez o sobre una llanura inexpugnable Dos cómplices del hedoné Uno vacío y el otro lleno Uno aprendiz y el otro maestro Dos vagabundos que llenan sus barrigas de vino en un banco cualquiera de Coney Island Y sin conocerse y sin mirarse y sin hablar se conocen y se miran y hablan. Dos viejos homosexuales que se pelean como gallinas y luego se abrazan entre lágrimas como huérfanos desvalidos Dos violinistas que pierden el tempo y la partitura y que, poseídos por un arrebato de pasión, tocan a ciegas las cuerdas en un vals Dos cinéfilos compartiendo cultura en un café Dos melómanos estremeciéndose con un solo de saxofón Dos ladronzuelos huyendo de la horca, dos nobles decadentes y arruinados aunque elegantes Dos gatos callejeros sin rumbo ni hogar, Dos borrachos que acaban en los diques del puerto Tumbados en el suelo oyendo el murmullo del mar y el atronador sonido del barco al partir Todo eso somos tú y yo