divendres, 2 de juliol de 2010


Surcando el cauce de la serenidad
Y escupiendo gritos ahogados por el ruido del motor
Parpados que se cierran para no ver
Ojos que se abren por curiosidad.
A lo lejos se divisa una figura
Divagando entre senderos
Un cuerpo sacudido por un temblor
Un semblante indiferente al dolor
La frialdad es una buena cualidad ahora
Cuando hay que esconder la amargura
Y el miedo, el miedo a caer de rodillas
Y no levantarme de nuevo
No seguir las huellas de mi destino

Puedo escuchar sonidos distantes
El rumor del agua, los ríos de la vida
El susurro de los árboles
Para evitar mi caída
En un vacío inevitable que se extiende
Y me vuelve ciega.
Entro en el mundo de los sueños
Cada noche, las puertas se abren
Leo las líneas de mis manos
Viajando por las llanuras de mi espíritu
Mi mundo interior, mi más preciado tesoro
Dividido en dos.

A veces desearía ser un gato
Para mecerme en tus brazos
Para acurrucarme en tu abrazo
Para descender a la niñez de nuevo
Retroceder en el tiempo
Y sentirme como un cachorro
Buscando a tientas tu cariño.
Me besas, me miras, me haces tuya
Sólo con pegarte a mí
Pero yo no siento nada,
No llenas mi vacío,
No callas mis dudas,
No sacias mi sed
No me alcanzas.

Por eso cuando la luna ya está cansada
Consigo entrar en sueño
Entonces ya no existe el dolor
Ni la amargura ni la impotencia
Tú tampoco existes
Sólo estoy yo, en medio de nada
Libre para elegir mi camino
Libre para descubrir cuál es mi suerte
Libre para burlar la muerte...

Soy lo que me queda
Lo que recupero cada mañana
Al levantarme,
Solo un vestigio de aquél paraíso
Que alcanzé, plácidamente dormida.
Soy la fuerza que me dan las notas
Que forman mi bella melodía
Soy sólo un anhelo
De algo que quizá nunca llegará
Soy sólo nada, pero sólo lo soy todo
Yo lucho por mis deseos y mis ilusiones
Como si no hubiera mañana
Porque así me mantengo viva
En un lugar que sólo hace que me sienta
Como una rosa marchita
Como el sol cuando se esconde entre las nubes
Habrá momentos bellos
Habrá piezas que juntar
En el enorme rompecabezas que soy yo
Inhalé y aguanté mi respiración
Por tanto tiempo.