dimarts, 31 d’agost de 2010

M I E D O S *



Ése día, convencida, cogí un tren y me senté en la mesa

Parecía un día cualquiera, a ojos de los demás

Para mí no lo era, bebía para escapar

Sola entre tanta gente, escuchando música

Esperando a que volvieran del labavo mis amigas

El alcohol cerraba las puertas del olvido, o eso pensaba yo

Me volvía ciega de rabia, impotente, bebía para desahogar

Mis penas en un vaso medio vacío

Que atrapaba mi mirada en un llanto contenido


De golpe, suenan las sillas que me rodean

Y cinco personas se sientan a mi alrededor

Busco tu mirada y la encuentro

Clavada como un puñal certero en la mía

Luego, despierto en una cama ajena

Un cuerpo calienta las sábanas

A mi lado...


Pasa el tiempo, y tú estás ahí

Vuelvo sobre mis pasos y veo tus ojos azules

Veo tus brazos rodeando mi espalda


Pero a veces...miro al pasado

Todo lo que sufrí me sirve de algo?

Tomaron mi corazón como rehén...

Y el último cachito aún no ha vuelto a mí.

Bebí veneno para romper mis sentimientos

Para dudar sobre mis dudas

A veces me mosqueo, me siento vacía

Recordando tu mirada de ojos rotos

Que siempre vuelve a acechar mis pensamientos.


Abro los ojos...Y sólo tengo ganas de volverlos a cerrar.

A veces me imagino compartiendo ilusiones, entre alcohol y pensamientos

Pasando el invierno a oscuras, a ciegas.

A veces sólo veo una playa vacía bajo un cielo nublado

Y me veo a mí, surcando el cielo, convertida en pájaro.