dijous, 22 de maig de 2014

Ya sea la rosa de surge del penar o el frágil clavel, La barroca orquídea o la efímera amapola Todas mueren. Su duro estambre reblandece y cada noche, cuando todos duermen cae un pétalo en silencio. De su cáliz emerge la podredumbre que devora pistilos y espinas, filamentos y estigmas. y lentamente la flor deshoja, va perdiendo retales de vida su tallo se retuerce oscureciendo cualquier resquicio de vívido color. Todas las flores mueren si no son cuidadas, todas se resecan si del agua son apartadas como una bella mujer rota y abandonada la rosa se oculta entre el follaje y despliega su arsenal de espinas, ahora ya siempre triste y vacía. ... * * * * * * * * * " Desde hoy seré tan sólo un hombre, como tantos, sumido en su desesperación. Tranquilamente, alma minera, pulverizar las horas que he vivido en ti. Qué locura es el quererte aún, qué desmayos tiene la razón, un viajero infatigable he vuelto a ser." (Manolo García)